Consejos y errores al publicar en Instagram

Instagram… el gran reto para un community manager. Cuando eres una empresa con un producto molón es fácil, eliges un buen ángulo para tus fotos, añades una buena edición y listo. Esto no quiere decir que no haya estrategia de fondo, pero reconozcamos que es todo más fácil. El problema viene cuando eres una empresa de servicios y tu producto no es tan guay. ¿Abres perfil a ver qué pasa o directamente lo das por perdido?

Para los que me conozcáis, ya sabéis que me dedico al sector financiero, aunque muchos piensan que trabajo en una ONG porque siempre estoy hablando de Bodouakro 🙂 Desde hace tiempo llevo investigando sobre temas de Instagram y me gustaría compartir mis conclusiones sobre cosas que he aprendido y mis propios errores.
Partimos de la base. ¿Por qué las empresas tienen tanto interés en estar en Instagram? Es sencillo, es la única vía de acercarse al público joven. Twitter está perdiendo impacto y Facebook es para ellos ya el sitio en el que están sus padres. Además las nuevas generaciones tienen algo así como un don para consumir contenido más rápido, para lo cuál Instagram es una red perfecta.
Muchos cometemos al principio el error de utilizar Instagram como si fuera Twitter y Facebook. Compartimos imágenes sobre nuestra empresa, actos a los que acudimos y más imágenes que como comunicación corporativa está genial, pero no aportan valor. Después nos vamos al extremo opuesto, buscamos contenido chulo que poco tiene que ver con nosotros. Sí, se consiguen seguidores, pero con ello no logramos ni hacer marca ni fidelizar en torno a nuestro producto.
Entonces, ¿cuál es la clave? Descubrir qué podemos aportar al usuario sin perder nuestra esencia. Para ello lo primero será analizar bien nuestro producto y ver qué cosas podrían resultar de interés para nuestros potenciales clientes. Una vez lo tengamos claro, habría que ver si visualmente es posible transmitirlo. A veces es mejor no estar en Instagram y centrar los esfuerzos en aquellas webs donde esté nuestro público objetivo y podamos aportar un valor añadido.
Si aún así queremos seguir, habría que preparar una estrategia que sea mantenible en el tiempo. De nada sirve crear un perfil porque tenemos algo puntual interesante, y luego dejarlo desactualizado.
Por último habría que poner en marcha el plan e irlo revisando periódicamente para asegurarnos que seguimos fieles a los dos principios: aportar valor y no perder nuestra esencia.

Cómo crear contenido para Instagram

Como consejo, creo que un buen punto de partida es empaparnos bien de nuestro manual de marca. Si queremos mantener nuestra esencia es fundamental que se cuiden todos los detalles y que el perfil de Instagram mantenga la personalidad de la empresa.
Lo siguiente es ver el formato que vamos a seguir: publicaciones independientes, juego de colores, subir fotos en modo collage, si vamos a utilizar fotos, gifs o vídeos, etc. No sólo debemos pensar en las publicaciones de forma independiente, como hacíamos en Facebook o Twitter, hay que pensar en cómo quedará en el conjunto.
Uno de los perfiles que más me gustan en ese sentido es el de La casa de las flores. Juegan con publicaciones relacionadas entre sí. Pero ojo, cuidado con este tipo de publicaciones porque te requiere el compromiso de tener que publicar tres elementos seguidos, o un múltiplo de tres siempre para que no se te desconfigure y pierda sentido. Además ellos aplican el mismo filtro a todas las fotos, lo que le da consistencia de marca en el perfil. Otras personas añaden otro tipo de efectos a las fotos, como texto o algún elemento concreto, pero siempre el mismo.
Tampoco debemos olvidarnos de las stories, que serán nuestro punto de mayor interacción con los usuarios. Es un poco rollo el tema de la verificación del perfil, ya que debes tener más de x seguidores o tener verificada la cuenta de Facebook. Si no lo podemos verificar estaremos perdiendo uno de los mayores potenciales de las stories, que es poner enlaces. Aún así la herramienta sigue teniendo muchas posibilidades para mejorar la conversación con los usuarios, como por ejemplo la opción de realizar encuestas.
Stories instagram
Tanto para las publicaciones como para las stories es bueno crear una plantilla en nuestro ordenador para asegurarnos que las proporciones sean las mismas. Además nos facilitará mucho crear unas piezas. Lo ideal es hacerlo con Photoshop, pero si no lo tienes instalado puedes cerrarlas online mediante Pixlr.com/editor.
Una de las conclusiones a las que he llegado recientemente es que, teniendo en cuenta que en las publicaciones no hay enlaces, nuestro perfil es puramente marca y captación de nuevos seguidores, y las stories son fidelización (y posiblemente tráfico si está verificada). Por eso hay que orientar muy bien cada una de ellas a este fin.

Errores en las publicaciones de Instagram

Durante este tiempo este analizado muchos perfiles y siempre veo repetirse los mismos fallos, los cuáles yo también he cometido en algún momento, dicho sea de paso.
Lanzarse a Instagram sin estrategia: es bastante común crear perfil y empezar a publicar a ver qué pasa. Es mejor controlar el impulso y analizar bien el contenido y el formato antes de empezar. Una vez lo tengamos claro, podemos piezas de distinto tipo para ver si es mantenible en el tiempo. Si lo es, y nos gusta el resultado, empezaremos a mover esas piezas con la frecuencia que estimemos.
Convertir Instagram en el quiénes somos de nuestra empresa: está claro que nos gusta nuestra empresa y el presidente sale muy bien en esa foto con todo gente trajeado pero, ¿tú le darías me gusta si no les conocieras?
Usar Instagram como un aburrido catálogo de productos: con esto no digo que no sé suban productos. Al revés, es bueno, pero adaptados al medio. Debemos encontrar un formato o una edición que nos guste y que todas las fotos sigan la misma línea.
Imágenes llamativas pero no asociadas con nuestro producto: me encantan las publicaciones de colores que son muy llamativas, seguiría a cada uno de esos perfiles. El problema que veo es muchas veces publicamos estas fotos sin buscarle relación con nuestro producto. Es interesante que todo tenga un sentido y, es más, es recomendable apoyarlo con los comentarios para darle más forma.
Que nuestro perfil parezca de otro sector: está muy relacionado con lo anterior. En este caso no es tanto porque sean imágenes muy llamativas, sino porque son fotos de una temática que sabemos que a la gente le van a gustar y las explotamos. Está bien para conseguir seguidores pero volvemos a perder nuestro foco porque no nos asocian con nuestro producto. Hay perfiles que lo han resuelto muy bien esto, por ejemplo me viene a la mente una tarjeta de crédito que lo que hace es subir fotos de la tarjeta en distintos destinos.
No cuidar los textos: además de las imágenes, debemos optimizar mucho los textos que las acompañan. Realmente son la principal forma de que nos encuentren si tenemos pocos seguidores.
No optimizar el perfil: al igual que en el resto de redes, debemos trabajar en el perfil. Una buena descripción y una imagen representativa pueden facilitarnos mucho las cosas en la red, ya que son nuestra carta de presentación.
Instagram es una red que nos cuesta a los que no somos de la generación Z, la mejor forma de entenderla es a través de sus protagonistas. La mayoría de los que nos dedicamos a la comunicación digital seguimos en modo prueba y error, pero será la propia red la que nos marque las directrices.

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