Los jefes no aprueban las redes sociales

Son muchas las empresas que han prohibido a sus empleados el uso de las redes sociales en horas de trabajo. Facebook, My Space, Twitter o MSN son algunas de las aplicaciones que se encuentran en el ojo de mira de algunos directivos que tienen miedo a que descienda el rendimiento de sus trabajadores. Así, una encuesta realizada el año pasado entre 1400 empresas de EE.UU. con más de 100 empleados, mostró que el 54 por ciento de los trabajadores no están autorizados a utilizar los sitios como Facebook, siendo solamente el diez por ciento de las empresas las que aún carecían de normas que limitasen el uso de Internet.
En contra de esta práctica, cada vez más generalizada, estudios científicos han demostrado que las personas que prosperan en el trabajo son las que saben que los empresarios confían en ellos, haciendo como consecuencia mejor su trabajo. El periódico Göteborgs-Posten dice al respecto: “Los medios de comunicación social no funcionan de manera diferente a la charla en los pasillos y los chismes alrededor de la mesa de café, que aparecen diariamente en la mayoría de los lugares de trabajo”. Las empresas deberían confiar más en que sus empleados y los trabajadores deberían demostrar que dicha responsabilidad vale la pena, de nada sirve negar las llamadas o el correo electrónico porque esto no hará que se cesen estas prácticas, sino todo lo contrario, hará que su realización se haga a escondidas.
Nos encontramos en un momento de proliferación de la social media y ciertamente conlleva efectos positivos y negativos en el trabajo. La empresa debe adaptarse a los cambios y darse cuenta de que puede ser incluso beneficioso para ella, ya que si un trabajador está contento su productividad se verá incrementada.

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